Carol Fernández

En el verano del año 2008

Durante un viaje por la India con dos amigas, Carol se apuntó a un retiro de yoga de una semana de duración en un ashram de Shivananda en Trivandrum. Una persona que conocieron allí les habló de Ashtanga Yoga y de Mysore y, cautivadas por su relato, se dirigieron a Mysore. Llegaron hasta la puerta del KPJAYI, pero tan solo tenían intención de practicar algunos días y en el KPJAYI había que apuntarse para todo un mes como mínimo. Así que se fueron a la escuela Mandala donde, durante tres días, el profesor Sheshadri les introdujo en la práctica de Ashtanga Yoga.

Carol quedó inmediatamente prendada. A su regreso a Bilbao se propuso continuar su viaje en el yoga. A falta de una escuela de Ashtanga Yoga, practicó Hatha Yoga y Vinyasa en escuelas de yoga locales, pero la sed de Ashtanga Yoga no se aplacó en su interior y decidió viajar fuera de Bilbao cuando le fuera posible para continuar profundizando en la práctica que había conocido en Mysore.

De ese modo, en diferentes retiros y cursos especiales de fin de semana conoció a algunos de los profesores de Ashtanga Yoga más reputados que había en España: Tomás Zorzo, Borja Romero-Valdespino, Elena Figarola, Camino Díez, José Carballal… De hecho, así fue como nos conocimos indirectamente; durante uno de los retiros que hizo un verano con Borja, supo de Fernando Gorostiza, un bilbaíno que practicaba en Madrid, y a través de un amigo en común nos pusimos en contacto a través de email.

De forma paralela, Carol y una de las amigas que habían viajado a Mysore tuvieron la gran iniciativa de formar en Bilbao un grupo de autopráctica. Se reunían junto con algunos amigos y las personas que quisieran acompañarlos en centros cívicos municipales y practicaban la primera serie de Ashtanga Yoga hasta donde sabían. Durante los meses previos a la apertura de Ashtanga Yoga Bilbao, Carol, Nines y Fernando finalmente se conocieron a través de este grupo de autopráctica.

En septiembre del 2015, Carol se subió al barco de Ashtanga Yoga Bilbao. La primera persona que tocó la puerta el primer día de clase fue ella y desde entonces ha sido una asidua de cinco días semanales de práctica que ha compaginado con su profesión de profesora de secundaria.

Carol ha completado la primera serie de Ashtanga Yoga e iniciado el estudio de la segunda. A partir del 2017, comenzó su preparación como profesora asistente de acuerdo con el sistema parampara en Ashtanga Yoga Bilbao y tanto como practicante o como profesora, es una cara bien conocida por todos.

«kale varsatu parjanyah prthivi sasyasalini desoyam ksobharahito brahmana santu nirbhayah» (Que las nubes nos den la lluvia justa que la tierra abunde en grano que el mundo esté libre de guerras y las personas sabias vivan sin miedo.)

— Mantra final de Ashtanga Yoga.
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